Steeper
patient stories

Karl Chapin

Karl Chapin es una persona extraordinaria. No le gusta que nada le limite en la vida y después de sufrir la amputación de su mano derecha ha conseguido ser instructor de paracaidismo, instructor de Karate, submarinista, conductor de coches de carrera, donador de riñón voluntario y jugador de golf galardonado .

Karl Chapin
Karl Chapin play video

Karl perdió su mano cuando tenía 18 años en la Guerra de Vietnam cuando estaba allí de paracaidista en el valle de A Shau. “ A las 3 am tres campos de fuego fueron alcanzados por el Vietcong; al mirar hacia abajo a uno de los bunkers del perímetro escuché a un hombre gritando pidiendo que un médico le viera y fuí corriendo a donde él para ayudarle; encontré a un hombre herido en la trinchera. Desde el suelo le recogí y le puse sobre mi hombre, pero al mirar al suelo, entre mis piernas, allí había una granada de mano. Sin pernsarlo dos veces, fue instintivo, cogí la granada y la arroje a la pared de la trinchera.” La explosión le quitó la mano a Karl y los dos hombres salieron volando de la trinchera. No se puso nervioso, dejó al soldado en un lugar seguro. Cuando Karl nos cuenta esta historia pone énfasis en el soldado herido, no en sus heridas o en su pérdida. Karl recibió el Corazón Morado y la estrella de bronze por su valentía y por su carácter.

A Karl no le gusta que se le considere como una persona discapacitada o como un héroe de guerra. “ Vietnam no era una guerra popular, fue en la Guerra de Irak cuando pude hablar de como perdí la mano sin sentirme incómodo.”

Hoy en día Karl es un hombre activo y muy atareado: habla a los pacientes, es cazador, es pescador, juega al golf y juega a los bolos; es un experto en como utilizar la prótesis y tiene mucha experiencia. Con 15 años de experiencia utilizado las manos myoeléctrica se considera un hombre con “un brazo caja”: literalmente una caja llena de prótesis para diferentes tareas y la imaginación de Karl se llenó aún más de entusiasmo con el bebionic3. Después de unas semanas Karl se dió cuenta de que el bebionic 3 prácticamente hacía que la caja del brazo fuera superfluo. “ Toda mano (myoeléctrica) que existe la he tenido: cuando tengo una mano pruebo todo con ella y esta mano me ayuda a hacer todo lo que siempre quise y más.”

Karl disfruta de la estabilidad y el control que bebionic3 aporta:ʺ La velocidad, la fuerza de agarre y sus funciones múltiples la hacen única. El pensar que esta mano puede ser personalizada para adecuarla a mi vida es asombroso.”

Karl considera que el bebionic, verdaderamente, le permite hacer muchas cosas. Puede hacer cualquier cosa desde el manejar el coche de control remote, hasta presionar los botones de la radio del coche. Puede llevar cuatro bolsas de la compra y coger una lata, desde la estantería del supermercado, tan fácil como dar caramelos a los niños en el día de Halloween. “ Es increíblemente preciso y a la vez fuerte.”

Además Karl adora la estética del bebionic3. “Cada vez que me lo pongo me hace sentir bien, no lo quiero seconder; 40 años he pasado escondiendo mi mano de prótesis pero ésta no la quiero esconder.” Tiene un aspecto de tecnología alta y atrae a mucha gente , Karl se pone muy contento para enseñarles como funciona. “ La gente realmente queda impresionada con su rapidez y su destreza.”

“Me he enamorado de esta mano; es divertido”.

“Es la mejor. Supera a todas la manos y las he tenido todas”

« Back to Patient Stories